/ Privacidad

El precio de nuestra seguridad será que nos vean follar… nuestra privacidad.

Hace unos días leía en más de un blog sobre la vigilancia masiva en China y como un reportero de la BBC ponía a prueba este sistema y lo encontraron en tan solo 7 minutos.

También leía que el reconocimiento facial de Facebook es aún mejor y nos avisará si alguien sube una foto donde aparecemos aunque no nos etiquete, todo esto por supuesto acompañado de un sinfín de comentarios y de gran polémica.

Analizando un poco más las cosas y siendo objetivos ¿qué otra opción le queda al gobierno chino o a Facebook?

La empresa de Mark Zuckerberg lleva años diciéndonos que seamos cuidadosos con lo que compartimos, que le pongamos un poco de privacidad a nuestros perfiles y sin embargo hacemos caso omiso de esas sugerencias y no solo eso, cada vez usamos más redes sociales públicas como Instagram donde ni siquiera una persona tiene que agregarnos para ver lo que compartimos.

Al parecer es un futuro contra el que no podemos luchar, un futuro donde gran parte de lo que hacemos y tenemos es público pero ese futuro no está libre de chicos malos y por lo tanto con tanta información pública de cualquier ciudadano del mundo la tarea de proteger a los buenos de complica y aquí quería llegar.

Antes no había WhatsApp con cifrado punto a punto y los malos se limitaban a radiocomunicación, comunicación personal o papeles, lo que era más fácil de interceptar y atraparlos, hoy esto ya no es así y alguien puede decirle a otra persona en cualquier parte del mundo te doy 50 mil dólares por matar a x persona o vamos a secuestrar a x individuo sin que nadie se entere.

Obvio esto del cifrado está muy bien, los que no somos asesinos podemos pedir nudes y estar seguros que solo nosotros las estamos viendo pero… entonces ¿cómo las fuerzas del orden y las empresas tecnológicas evitarán que los chicos malos violen a nuestras chicas?

Y aquí entra la vigilancia masiva, si no pueden ver lo que escribimos pero si lo que estamos haciendo en todo momento, con quien estamos y si es posible escucharnos es lo único que queda.

La conclusión aquí es ¿estamos dispuestos a que vean todo lo que hacemos a cambio de que nos protejan?

O preferimos tener privacidad y que obvio los malos también la tengan y a consecuencia estemos siempre expuestos ya que la seguridad no será proactiva será reactiva.

Saludos, Jesús Verduzco (El Yisus)